jueves, 19 de octubre de 2017

TEORIA DE LA PERSONALIDAD DE CARL ROGERS



INTRODUCIÓN

Carl Rogers concibió un camino de salida de los desastrosos dilemas creados por el modernismo a partir de las relaciones personales, creía que el final de la guerra y del genocidio sobrevendría al permitir que la gente diferente grupos culturales apreciaran la humanidad existente entre los otros grupos. Pensaba que se podía establecer relaciones genuinas favoreciendo un reconocimiento real de la reciprocidad existente entre los individuos, desde ciudadanos de a pie hasta líderes políticos. No fue más que un profeta aproximado a la vida personal, pero la necesidad de un enfoque no es por ello menos imperiosa.
La piedra angular de la filosofía de Carl Rogers fue un organismo que pueda tener experiencias las cuales sean dignas de confianza, cuando la persona considere que hay algo rescatable en ellos sabrán la importancia de la empatía entre ellas. Rogers creía que la relación terapéutica era sencillamente era una forma especial dentro de la relación personal en general. No se puede dudar de Rogers ya que era una persona seria en sus principios, los mantuvo de forma reiterada a lo largo de su vida con una extensa claridad que deja toda ambigüedad de lado.
La concepción de Rogers sobre la terapia era muy amplia por lo que usaba términos tales como terapia, psicoterapia y counselling indistintamente, veía a la relación terapéutica personal y positiva al igual que Freud, Jung y otros terapeutas destacados, paso de considerar la relación teraeutica en si misma a una consideración de la situación humana general por medio de la empatía al cliente.



TEORÍA DE LA PERSONALIDAD DE CARL ROGERS


DEFINICION DE PERSONALIDAD.
Se puede considerar como las causas internas que subyacen al comportamiento individual y a la experiencia de la persona, la descripción de la personalidad puntualiza a los rasgos mediante la comparación de personas entre sí tal como estudiar a un individuo. Se enfatiza a las teorías psicoanalíticas ya que resalta los temas que cada teoría considera de alguna forma, la manera en que se describe la personalidad tiene implicaciones tanto para la dinámica de la personalidad como para el desarrollo y viceversa.
La Real Academia Española considera a la personalidad como un Conjunto de características o cualidades originales que destacan en algunas personas. (RAE, 2014)

AUTENCIDAD, CONGRUECIA Y TRANSPARENCIA.
La genuinidad en terapia significa en terapia significa que el terapeuta es sus self actual durante su encuentro con el cliente, sin fachadas, abiertamente tiene los sentimientos y las actitudes que le fluyen en el momento. Esto implica darse cuenta de unos mismo; o sea, los sentimientos del terapeuta le son accesibles a su conciencia y es capaz de vivirlo o experimentarlo en la relación y comunicarlo si persisten. El terapeuta se encuentra con su cliente directamente, persona a persona. Él es el mismo, sin negarse a sí mismo. (DAVID, 1997)


DEFENSAS
Cuando te encuentras en una situación donde existe una incongruencia entre tu imagen de ti mismo y tu inmediata experiencia de ti mismo (entre tu Ideal del yo y tu Yo) (a partir de este momento utilizaremos indistintamente los conceptos de Ideal del Self, Ideal del Yo, Yo ideal, etc. Para definir de forma más simple el mismo concepto exclusivamente con fines docentes, aún sabiendo que estos conceptos son etimológicamente distintos según las distintas escuelas psicológicas. N.T.), te encontrarás en una situación amenazante.
Por ejemplo, si te han enseñado a que te sientas incómodo cuando no saques “A” en todos tus exámenes, e incluso no eres ese maravilloso estudiante que tus padres quieren que seas, entonces situaciones especiales como los exámenes, traerán a la luz esa incongruencia; los exámenes serán muy amenazantes. Cuando percibes una situación amenazante, sientes ansiedad. La ansiedad es una señal que indica que existe un peligro potencial que debes evitar. Una forma de evitar la situación es, por supuesto, poner “pies en polvorosa” y refugiarte en las montañas. Dado que esta no debería ser una opción muy frecuente en la vida, en vez de correr físicamente, huimos psicológicamente, usando las defensas.
La idea rogeriana de la defensa es muy similar a la descrita por Freud, exceptuando que Rogers la engloba en un punto de vista perceptivo, de manera que incluso los recuerdos y los impulsos son formas de percepción. Afortunadamente para nosotros, Rogers define solo dos defensas: negación y distorsión perceptiva.
La negación significa algo muy parecido a lo que significa en la teoría freudiana: bloqueas por completo la situación amenazante.
Un ejemplo sería el de aquel que nunca se presenta a un examen, o que no pregunta nunca las calificaciones, de manera que no tenga que enfrentarse a las notas finales (al menos durante un tiempo). La negación de Rogers incluye también lo que Freud llamó represión: si mantenemos fuera de nuestra consciencia un recuerdo o impulso (nos negamos a recibirlo), seremos capaces de evitar la situación amenazante (otra vez, al menos por el momento).
La distorsión perceptivaes una manera de reinterpretar la situación de manera que sea menos amenazante. Es muy parecida a la racionalización de Freud. Un estudiante que está amenazado por las calificaciones y los exámenes puede, por ejemplo, culpar al profesor de que enseña muy mal, o es un “borde”, o de lo que sea. (Aquí también intervendría la proyección como defensa –según Freud siempre y cuando el estudiante no se crea además capaz de superar exámenes por inseguridad personal. N.T.). El hecho de que en efecto existan malos profesores, hace que la distorsión sea más efectiva y nos pone en un aprieto para poder convencer a este estudiante de que los problemas son suyos, no del profesor. También podría darse una distorsión mucho más perceptiva como cuando uno “ve” la calificación mejor de lo que realmente es.
 

TERAPIA
Carl Rogers es mejor conocido por sus contribuciones en el área terapéutica. Su terapia ha cambiado en un par de ocasiones de nombre a lo largo de su evolución: al principio la llamó
no-directiva, ya que él creía que el terapeuta no debía guiar la paciente, pero sí estar ahí mientras el mismo llevaba el curso de su proceso terapéutico. A medida que maduró en experiencia, Carl se dio cuenta que mientras más “no-directivo” era, más influía a sus pacientes precisamente a través de esa postura. En otras palabras, los pacientes buscaban una guía en el terapeuta y lo encontraban, aunque éste intentara no guiarles.
De manera que cambió el nombre a centrada en el paciente (también llamada terapia centrada en el cliente. N.T.). Rogers seguía creyendo que el paciente era el que debía decir lo que estaba mal, hallar formas de mejorar y de determinar la conclusión de la terapia (aunque su terapia era “centrada en el paciente”, reconocía el impacto del terapeuta sobre el paciente). Este nombre,
desafortunadamente, supuso una cachetada en la cara para otros terapeutas: ¿es que no eran la mayoría de las terapias “centradas en el paciente”?
Esto nos conduce a los famosos requerimientos que según Rogers debe presentar un terapeuta. Para ser un terapeuta especial, para
ser efectivo, un terapeuta debe tener tres cualidades especiales:
1.Congruencia. Ser genuino; ser honesto con el paciente.
2.Empatía. La habilidad de sentir lo que siente el paciente.
3.Respeto. Aceptación, preocupación positiva incondicional hacia el paciente.
Rogers dice que estas cualidades son “necesarias y suficientes”: si el terapeuta muestra estas tres cualidades, el paciente mejorará, incluso si no se usan “técnicas especiales”. Si el terapeuta no muestra estas tres cualidades, la mejoría será mínima, sin importar la cantidad de técnicas que se utilicen. Ahora bien, ¡esto es mucho pedir a un terapeuta! Simplemente son humanos, y con frecuencia bastante más “humanos” que otros. Es como ser más humanos dentro de la consulta que lo que normalmente somos. Estas características deben dejarse ver en la relación terapéutica. (Boeree & George, 2010)





Bibliografía


Boeree, D., & George, C. (15 de Septiembre de 2010). Psicología Online. Obtenido de http://www.psicologia
DAVID, B. (1997). EDITORIAL DESCLEÉ DE BROUWER. Obtenido de https://www.edesclee.com/img/cms/pdfs/9788433011985.pdf
RAE. (Octubre de 2014). Real Academia Española. Obtenido de http://dle.rae.es/?id=SjbIp9U